SANTA PONSA

ANTES

DURANTE/PROCESO

DESPUÉS

En este jardín, la topografía ya marcaba el carácter del lugar. El terreno desciende en taludes naturales, formando una pequeña barranca que conecta la casa con el paisaje mediterráneo que la rodea. En lugar de modificar los niveles, decidimos respetarlos y utilizarlos como base del diseño.

A partir de esa pendiente, el jardín se construyó con rocallas y masas vegetales que estabilizan el suelo y acompañan la lectura natural del terreno. Las piedras ayudan a estructurar el espacio y permiten que la vegetación se integre de manera orgánica, como si siempre hubiese estado allí.

Entre las especies principales aparecen Strelitzia nicolai, que aporta verticalidad y presencia escultórica, y Cycas revoluta, que introduce un ritmo estructural muy elegante. La plantación se completa con especies de gran resistencia como Agapanthus africanus, Chlorophytum comosum, Tradescantia zebrina y Asparagus densiflorus, que funcionan como cubresuelos y suavizan visualmente la pendiente.

El resultado es un jardín que sigue el terreno, lo respeta y lo realza, integrándose de forma natural con el paisaje de Mallorca y permitiendo además un mantenimiento equilibrado y sostenible.